Cuando alguien te ha hecho daño y no te lo quitas de la cabeza: técnicas para frenar recuerdos y recuperar calma
Hay personas que, aunque ya no estén en tu vida (o aunque sepas que te hicieron daño), se quedan “pegadas” a la cabeza. Te descubres repasando conversaciones, imaginando respuestas perfectas, revisando señales, o reviviendo momentos que te encienden la rabia o la tristeza. Ese bucle agota, te roba presencia y te deja con la sensación de que no avanzas.
